#522 Coaching Tips

«Tengo en mis manos dos cajas.
Pongo todas mis penas en la negra, y todas mis alegrías en la dorada».
Pero mientras la dorada se fue poniendo muy pesada, la negra permanecía tan liviana como antes.
Con curiosidad abrí la caja negra para saber por que seguía tan liviana y encontré en el fondo de la caja un agujero por el cual se habían ido todas mis tristezas.
Pensé en voz alta, » donde habrán ido a parar mis penas..?»
Tengo dos cajas: la dorada es para que cuente mis bendiciones y la negra para que desaparezcan mis penas.

La felicidad es el camino donde reconocemos lo que tenemos.»

Estamos cerca del año nuevo judío y aunque no profeses esa religión puedes usar la energía de este momento para organizarte en esta última parte del año

¿Hiciste planes para este nuevo año que comienza?
¿Ya sabes cuales son los sueños que vas a perseguir?

Muchos al hacer la lista ponen cosas tales como: Tener un auto– Cambiar de casa– Tener mas dinero– Hacer un viaje
¿Para qué queremos esto?
Quizás también tenemos en nuestra lista cosas que queremos hacer como: Hacer ejercicios físicos– Pasar mas tiempo con la familia, Mejorar el trabajo que tenemos– Adelgazar
¿Para qué queremos hacer eso?

Se me ocurre que en el fondo todos los seres humanos estamos en búsqueda de la felicidad y creemos que «HACER» o «TENER» nos van a llevar a esa experiencia en el «SER»
Vemos entonces que la vida puede darse en tres niveles :
El «SER» , el «HACER» y el «TENER»

La felicidad a veces es una bendición pero, generalmente, es una conquista.
Paulo Coelho

Estos tres niveles forman una coherencia y están relacionados entre si.
Lo que comúnmente la gente piensa es que a partir de «TENER» podremos «HACER», para luego «SER» sin embargo funciona al revés

El otro día escuché a un muchacho decirle a un amigo:
Ah!! Si yo tuviera ese trabajo yo también me sentiría seguro
Y tuve ganas de preguntarle
¿Qué te impide sentirte seguro sin él?

He aprendido de la experiencia
que la mejor parte de nuestra felicidad o miseria
depende de nuestra disposición
y no de nuestras circunstancias.
Martha Washington

La seguridad es un experiencia interna del SER, vive en nuestra conversación interna y si la ponemos en el trabajo
(afuera) dependemos de tenerlo para experimentarla.  Si nos sentimos seguros de nosotros mismos es muy probable que consigamos un buen trabajo.

¿Cuántas veces nosotros hacemos lo mismo?
Y le «entregamos poder» al «TENER» o al «HACER» y nos quedamos «sin poder» en el «SER»
Los seres humanos solemos buscar símbolos que representen para nosotros experiencias en el SER. Sin embargo, si puedes enfocarte en sentir esas experiencias como si ya las hubieras vivido, verás como esos símbolos son atraídos a tu vida.
¿Para qué queremos un buen trabajo sino para que sea una de las fuentes de nuestra seguridad?

Tienes opciones en esta vida
y la forma en que eliges puede afectar
la forma en que experimentas la vida.
Si eliges ser feliz experimentarás felicidad.
Si eliges estar deprimido experimentaras depresión.
Esa es tu elección.

¿Quien tendrías que ser para experimentar el éxito, la vigencia, la aprobación, el respeto etc.?
¿Cuales son las partes mas maravillosas de tu SER? Esas son las partes que pueden ayudarte a TENER y HACER lo que mas te gusta.
¿Puedes encontrar la felicidad , la paz y la alegría en lo que ya tienes?
¿Destinas un tiempo contigo mismo para conocerte y saber lo que quieres?
Reconoce el poder de tu presente

Si quieres «SER FELIZ» ( o cualquier otra cosa que quieras ser) , entonces comienza por SENTIRTE FELIZ haciendo aquello que hacen las personas que son felices y pronto descubrirás que lo que estás HACIENDO te acercará a aquello que TIENEN las personas felices.

La manera de llevar este proceso a la acción es :
1.-Elegir qué quieres tener
2.-Analizar qué experiencia estás buscando
3.-Experimentar esa experiencia haciendo lo que hace falta hacer

«Desesperadamente querríamos que el dinero hiciera toda la diferencia.
Sin embargo
cuando tenemos el corazón roto.
No importa si la almohada
sobre la que lloramos
es de algodón o de seda
Sarah Ban Breathnach

Publicado en 2012.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *